El 11 de febrero de 2026 vivimos un espacio de encuentro entre jóvenes del Kuagro de Comunicaciones de la Fundación Afro Mata ‘e Pelo, La Guajira – Colombia, y chicas y chicos de “Conectándonos MÁS” Cohorte 2026, programa juvenil del Movimiento Afrolatino Seattle (MÁS).
Las y los participantes de MÁS hacen parte de un proceso de formación para convertirse en jóvenes líderes de la cohorte 2026, fortaleciendo su conexión con las raíces ancestrales y las contribuciones afrodescendientes en América Latina.
Fue un espacio de jóvenes para jóvenes. Un diálogo horizontal donde la experiencia vivida fue el punto de partida.
En la conversación emergió un reconocimiento común: habitar el cuerpo afro implica atravesar escenarios cotidianos donde el racismo opera de manera estructural. En la escuela, en el trabajo, en espacios de esparcimiento, en la interacción diaria. Las preguntas sobre la estética, el acento, la lengua o la pertenencia racial no son hechos aislados; son expresiones de una matriz colonial que sigue organizando jerarquías.
Nombrar esto es un acto reflexivo y político; es comprender que nuestras experiencias no solo son individuales, sino colectivas y estructurales. Pero también fue un espacio para reconocer la otra dimensión de habitar el cuerpo afro: el orgullo, la creatividad, la espiritualidad, la danza, la medicina tradicional, la culinaria y la producción de conocimiento propio. La diáspora no solo resiste: crea, conecta y transforma.
Uno de los aprendizajes más potentes del encuentro fue la importancia del trabajo en equipo. Tanto en el Kuagro de Comunicaciones -concebido como un espacio comunitario, político y cultural donde la identidad se fortalece desde la comunicación antirracista- como en “Conectándonos MÁS”, el liderazgo se entiende como servicio al grupo, no como jerarquía.
Hablamos de liderazgo eficiente y colectivo: reconocer los talentos y valores de cada integrante, distribuir responsabilidades, confiar en las capacidades del equipo y construir desde la horizontalidad. También emergió algo fundamental: permitirse equivocarse. En procesos creativos y organizativos, el error no es fracaso; es aprendizaje. En clave decolonial, desaprender lógicas punitivas y competitivas es parte de construir nuevas formas de liderar.
Para el Kuagro de comunicaciones de la Fundación Afro Mata ‘e Pelo la creación audiovisual ocupa un lugar estratégico en este camino. Contar nuestras historias desde nuestra mirada no es solo una decisión estética, es una postura política. Comunicar en clave antirracista implica reflexionar antes de publicar: ¿desde dónde hablamos?, ¿a quién representamos?, ¿qué imaginarios estamos reproduciendo o desmontando?
El audiovisual permite mirarnos, reconocernos y mostrarnos al mundo sin pedir permiso. Permite registrar nuestras experiencias positivas, nuestras prácticas culturales y nuestros procesos organizativos, ampliando los referentes para otras juventudes afro en la diáspora.
Este encuentro confirmó que la diáspora es una red viva de conexión. Más allá de las fronteras, compartimos estructuras de opresión, pero también saberes, espiritualidades y formas de crear comunidad.
Cuando las juventudes afro se encuentran para dialogar, reflexionar y producir conocimiento desde su experiencia, no solo analizan la realidad: la transforman.
Y lo hacen en equipo, con liderazgo colectivo y con la convicción de que no tenemos que pedir permiso para ser quienes somos.
















