La muerte es un episodio que marca nuestras vidas de manera contundente; sabemos que es lo único inevitable y que vivir implica asumir que vamos a morir. Sin embargo, cuando la muerte ocurre de súbito, sin aviso y empujada por las violencias sistémicas enmarcadas por el racismo, la homofobia, la transfobia, la gordofobia y el clasismo, el dolor se multiplica.
Es muy triste saber que Johan Mijail ya no está con nosotrxs en este plano; que a sus 36 años partió a causa de un accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. Sentimos que su partida pudo haberse evitado si no se hubiesen ejercido esas violencias sobre el cuerpo de nuestra amiga, si hubiese sido atendida a tiempo y provista de los cuidados necesarios en el centro hospitalario donde fue ingresada.
Ya no podemos hacer nada para proteger ese cuerpo que ella defendió con garras para que no la encasillaran, ese cuerpo que reivindicó y amó por encima de un sistema que la negaba (“Soy una mujer con pene”, afirmaba). Nuestra Diva se nos fue, pero hoy nos toca recordarla, celebrarla, multiplicarla y seguir conversando con ella.
Conversar con Johan es habitar la memoria viva de lo que construimos juntxs. Desde aquel primer encuentro en 2022 en ‘MÁS Conversaciones para MÁS Orgullo’, donde sacudió nuestras certidumbres con su aproximación performática a los cuerpos, las espiritualidades y las intelectualidades disidentes, supimos que su llamado era una alianza inevitable. De esa complicidad entre MÁS y Catinga Ediciones germinó durante tres años consecutivos (2023, 2024 y 2025) el taller de escritura autobiográfica “Metresas e imaginarios disidentes a la colonialidad”.
A través de este espacio gratuito para personas negras, afrodescendientes, sexo-género disidentes, racializadas y aliadxs, Johan no solo enseñó a escribir: abrió un refugio de sanación y una trinchera de acción reparativa frente al despojo. Año tras año, esa juntanza vio nacer tres ediciones del fanzine “Torcer las Palabras”, donde los testimonios de invisibilización se metamorfosearon en manifiestos de insurgencia, gozo y futuro.
Johan no se ha ido del todo mientras sigamos torciendo las palabras para nombrar la libertad. Se queda sembrada en sus textos: “Pordioseros del Caribe”, “Inflamadas de retórica. Escrituras promiscuas para una tecnodecolonialidad”, “Manifiesto antirracista. Escrituras para una biografía inmigrante “,”Chapeo ” y en las voces de cada una de las personas que acompañó a florecer. Su fuego seguirá encendido en nosotrxs.
Se nos fue una grande, una diva de cuya boca brotaba un olor a anís que esparcía conciencia y poder. Vuela alto, diosa; fúndete con Anaisa, esa fuerza que siempre te acompañó. Desciende en placer y en poder. Te invocaremos en cada momento de lucha y creación. Descansa en poder, Reina

















