MÁS, estamos viviendo un periodo de cambios y organización interna. Por eso, en este boletín de verano, abrimos un espacio para compartir las reflexiones de nuestros equipos. Te invitamos a descubrir cómo estamos asumiendo este presente y qué aprendizajes estamos cosechando de esta etapa de transformación. Nos preguntamos:
¿Qué estamos recolectando en este momento de transición?
¿Cómo entendemos y vivimos el liderazgo rotativo hoy?
Entendiendo que el mundo se transforma y nosotrxs con él;
¿cómo asumimos el cambio y nos organizamos para este presente?
El comité de MÁS Conversaciones para MÁS Orgullo
¿Qué estamos recolectando en este momento de transición?
Se está cosechando lo que sembramos sin saber exactamente qué iba a crecer. Yo llegué a este proceso como acompañante, desde la distancia geográfica y desde un rol que en principio era técnico, y sin esperarlo me encontré aprendiendo, compartiendo y tejiéndome con otres. Cosecho gratitud, pero también distintas formas de mirarme a mí misma con respecto a lo que hago. Vine en principio a apoyar la producción de un podcast y me he quedado con preguntas más hondas sobre cómo escuchar, para qué escucho y cómo acompaño. Eso es lo que se cosecha cuando una entra de verdad a un proceso como el de MÁS Conversaciones: no se sale igual. Ana María
En este periodo de tránsito, estamos cultivando y cosechando facultades esenciales como la paciencia, la escucha activa, la empatía, el sentido de pertenencia, la valentía y la integridad. Estas cualidades son pilares fundamentales para consolidarnos como equipo y potenciar nuestra capacidad de fortalecer la cultura organizacional, asegurando la continuidad de nuestra labor. Si bien las transiciones presentan desafíos, también ofrecen valiosas oportunidades. Por ello, estamos aprovechando este momento para realizar un proceso de introspección, depurar los obstáculos que limitan nuestro desarrollo e incentivar un diálogo profundo. El propósito es fortalecer nuestro arraigo en la visión y los valores de MÁS como hoja de ruta en este proceso de cambio Milvia
Las transiciones son difíciles, pero transformadoras. Son como esos momentos de la naturaleza en los que un ser ya no cabe en su caparazón y debe dejarlo atrás, o como la oruga que atraviesa el encierro para emerger como mariposa. Las crisis generan crecimiento y nos obligan a reestructurar; no son fáciles, especialmente ahora que la administración actual se opone frontalmente a todo lo que simboliza el trabajo de MÁS. Sin embargo, es precisamente en esta resistencia donde nuestra cultura se fortalece. Evelyne
Estamos cosechando la capacidad de sostenernos sin romantizar el desgaste. Para mí, eso ha sido clave. Venimos de hacer mucho con poco, y aun así seguimos creando espacios donde el pueblo afrodiásporico pueda hablar sin traducirse para ser entendido. Desde MÁS Conversaciones y MÁS Podcast, siento que estamos cultivando algo que no siempre cabe en los indicadores: confianza, archivo vivo, memoria hablada y redes afectivas que terminan convirtiéndose en acción colectiva. Rayza
¿Cómo entendemos y vivimos el liderazgo rotativo hoy?
He pensado mucho. Y a veces pensar duele porque te muestra lo que aún no has soltado. Soy cofundadora de De La Voz Lab y hay algo en la manera tradicional que hemos aprendido, y es que a veces te hace sentir que debes estar siempre al frente, que la visión vive en tí. Ver cómo Movimiento Afro Latino Seattle práctica el liderazgo rotativo me removió eso. Me mostró que una organización no se debilita cuando comparte el poder, se profundiza. Estamos construyendo esa conversación internamente, todavía con torpeza a veces, pero con más honestidad que antes. Este proceso me dio el ejemplo que necesitaba ver funcionando. Ana María
Para mí, el trabajo colectivo y rotativo es fundamental para evitar que el poder se acumule o se institucionalice. Dejar la dirección ejecutiva y abrir el espacio para que otros líderes asuman el mando es una forma de validar nuestra estructura circular.No es sencillo transformar las relaciones de trabajo ni abrazar la incomodidad de roles desconocidos, pero atreverse a crear estructuras que fomenten la fluidez es, precisamente, lo que queremos promover. El rol no define nuestra relación con el colectivo, pero es una pieza esencial para el funcionamiento del equipo. Reconocemos que, para rotar con éxito, se requiere claridad y sistemas que sirvan de contenedores, facilitando la viabilidad del proceso y evitando la desorientación.” Justamente en eso estamos trabajando. Milvia
El liderazgo rotativo es difícil, pero abre puertas para que todos aporten algo distinto. Personalmente, valoro mucho haber moderado aquella Conversación; me asustaba el reto por no ser un entorno académico, pero hacerlo me demostró que podía con el trabajo y aprendí muchísimo. Fue un punto de inflexión. Igual me pasó con el podcast: nunca pensé que tuviera voz para locutar, y que me dijeran que parecía locutora, fue de los mejores cumplidos que he recibido. Fue un verdadero bautizo de fuego que me hizo crecer. Evelyne
Me interesa el liderazgo rotativo porque rompe la lógica de la figura central que debe cargar con todo. Venimos de estructuras donde liderar muchas veces significa agotarse, y creo que estamos intentando construir otra cosa. Para mí, rotar el liderazgo también significa legitimar distintas formas de aportar: quien escucha, quien organiza, quien sostiene emocionalmente, quien crea, quien pregunta incómodamente. No todo liderazgo necesita ocupar el mismo lugar ni verse igual. Creo que todavía estamos aprendiendo cómo hacerlo sin desordenarnos, pero me parece importante que ese tipo de oportunidades circule y que los procesos no dependan de una sola voz. Rayza
¿Cómo asumimos el cambio y nos organizamos para este presente?
Lo asumo con menos certezas y más presencia. Vivo en Barranquilla, soy una mujer Afroguajira, y el momento que estamos viviendo a nivel geopolítico me toca, me preocupa y me activa. En ese contexto el cambio no es solo una oportunidad, también es una exigencia. Me organizo para él volviendo a la pregunta de por qué empecé: por las voces que no se escuchan, por las historias que merecen ser contadas con dignidad, por las comunidades que merecen sus propias narrativas. Hoy me reafirmo en eso y me afirmo también en los lazos que procesos como este han tejido entre nosotras, aunque estemos en distintos países. Ana María
No sé si soy yo quien asume el cambio o si el cambio se asume en mí. La vida es movimiento y transformación constante; sabemos que estamos vivos precisamente por esa capacidad de cambiar. Recibo esta etapa con esperanza y optimismo, aunque a veces me resista a soltar aquello que me trajo hasta aquí. Sé que, si me aferro, detengo mi transformación y, en consecuencia, dejo de vivir al quedar atrapado en una idea estática de mí mismo. Por eso, abrazo el duelo como la herramienta definitiva para la transformación. Milvia
El mundo cambia y nosotrxs con él. Siento que, ante los constantes ataques del actual presidente de los Estados Unidos, la agresividad aumenta precisamente porque nuestro trabajo de resistencia ha cobrado una fuerza que los poderosos ya no pueden ignorar; por eso intenta aplastarnos. Ante esto, nos toca seguir inventando y avanzando. ¿Cómo asumo yo el cambio? Actualmente, me enfoco en publicar y buscar incansablemente la manera de ayudar a Venezuela a través de mis escritos e intervenciones. Estoy conectando con diversos sectores, incluso con la oposición; aunque no sea de mi agrado, entiendo que la alternabilidad es necesaria para generar un cambio que desde dentro del proceso parece estancado. Mi objetivo es que mi producción, investigación y pensamiento contribuyan al trabajo no solo de MÁS sino que impacten positivamente en Venezuela, Puerto Rico, Colombia, Ecuador y toda América Latina, regiones con las que mantengo mi vínculo más estrecho. Evelyne
¿El mundo está cambiando? Sí, y siento que parte del reto es no endurecernos frente a eso. Yo asumo el cambio intentando mantenerme disponible para aprender, desaprender y reorganizarse colectivamente. En este momento me interesa menos la productividad y más la coherencia. Me pregunto constantemente cómo crear procesos que no reproduzcan el agotamiento, la urgencia permanente o las dinámicas extractivistas con las que crecimos.
Me organizo desde la conversación, el cuidado y la comunidad. Y también desde la imaginación. Porque para los pueblos afrodiásporicos imaginar otras formas de vivir, relacionarnos y sostenernos siempre ha sido una práctica política. Rayza
Mesa directiva
Desde septiembre, como Junta hemos estado acompañando a MÁS en un proceso de transición reflexivo — un momento que nos ha invitado a pausar, escuchar con atención y realinear cómo sostenemos este trabajo a largo plazo. Durante este tiempo, hemos revisado de cerca nuestros recursos, fortalecido nuestros sistemas internos — incluyendo mayor claridad en procesos de toma de decisiones, comunicación entre comités y planificación financiera — y hecho ajustes intencionales para asegurar la continuidad de nuestros programas y el bienestar del equipo de trabajo.
Este proceso también ha abierto espacio para un liderazgo más compartido y colaborativo, con la Junta asumiendo este rol de manera colectiva — fortaleciendo el trabajo entre comités, apoyando directamente áreas programáticas y distribuyendo funciones de liderazgo mientras exploramos formas más sostenibles y rotativas de liderazgo.
Lo que estamos construyendo ahora es una base más fuerte — enraizada en claridad, cuidado y sostenibilidad a largo plazo. Nos estamos adaptando con intención, manteniendo flexibilidad sin perder el enfoque en nuestra misión y nuestra comunidad. MÁS sigue adelante con propósito, enfocado en nutrir relaciones, elevar a nuestra gente y crear espacios donde nuestras historias y liderazgos puedan florecer. Este no es un momento de retroceso, sino de avanzar con mayor alineación y fortaleza

















