Por Milvia Berenice Pacheco Salvatierra
No me acuerdo dónde leí este pasaje o quién lo dijo, pero me parece perfecto para abrir esta carta que intenta compartir con toda la comunidad el proceso de transición en el que me estoy embarcando en MÁS. Lo primero que viene a mi corazón es reflexionar sobre lo que significa transicionar en este momento; qué implica ese proceso de moverse de un lugar a otro, de una posición a otra, de una manera de relacionarse a otra manera de relacionarse. ¿Qué es lo que dejo?, ¿qué es lo que quiero cambiar?, ¿de qué otra manera quiero caminar?
¿Qué es lo que dejo?
Dejo el rol de Directora ejecutiva. Dejo ir maneras de relacionamiento que estructuralmente se imponen al asumir roles que no están hechos a la medida de quienes somos. Dejo las limitaciones y responsabilidades que están implícitas en el título de Director Ejecutivo, para encontrar una manera más genuina de relacionarme con la organización, que continúe promoviendo el proceso de sanación que este espacio me ha proporcionado en innumerables oportunidades.
¿Qué es lo que quiero cambiar?
Quiero cambiar la manera en que me relaciono con la organización, quiero dejar espacio para que el liderazgo colectivo se pueda profundizar y materializar. Quiero que las semillas de concientización sobre la importancia de centrar la negritud que hemos plantado en la comunidad florezcan, y que muchos artistas afrolatinos en Seattle se puedan unir a ese trabajo de profundizar en esa conversación. Quiero cambiar “ser unx” por: ser muchxs; y que la unidad resida en el hacer colectivo que busca la liberación.
Desde un lugar muy intuitivo siempre me he visto como la hija de MÁS. Yo nací en el trabajo de liderazgo comunitario a través de la práctica de hacer los espacios y programas que ofrecemos. Y en ese hacer, he encontrado el entendimiento de mi posicionalidad en el mundo como mujer, negra, migrante y artista; he aprendido que para existir en mi ser esencial, debo luchar con un sistema que intenta borrarme. Por esa razón me he dedicado en los últimos 7 años, de manera obsesiva, a la construcción, desarrollo y sostenimiento de la organización (entendiendo que es un espacio fundamental para otras personas que, como yo, navegan esas barreras sistémicas), hasta el punto de poner en peligro mi propia salud física y emocional. Así que para mí es fundamental tomar esta pausa y encontrar nuevas maneras de relacionarme con este espacio al que amo visceralmente. Donde he acuñado afectos y saberes que dan sentido a la manera en que habito el mundo.
Yo creo más que nunca en el hecho de que MÁS necesita existir como organización, pero ha llegado el tiempo en que otras manos y liderazgos entren a sostener este espacio que es tan necesario. Yo necesito entrar en una pausa, tomar un tiempo para restaurarme física y espiritualmente, para regresar con otro tumbao a seguir caminando, o mejor dicho, a seguir bailando y construyendo en comunidad y desde la comunidad, esta experiencia que llamamos MÁS.
¿De qué otra manera quiero caminar?
No quiero seguir caminando sintiendo el peso y la responsabilidad en mi espalda, quiero que los pasos de la construcción del espacio se vuelvan pasos de salsa. Donde la clave que nos guía y nos mantiene en ritmo y sintonía sea la sabiduría ancestral, y que nos juntemos en círculos y en parejas a bailar la experiencia MÁS. Por muy abstracto que parezca, entender que hay un ritmo que nos conecta a todxs es esencial para poder entrar en sintonía con los procesos de transformación necesarios que nos guían hacia la liberación colectiva. Así que la otra manera en la que quiero vivir la experiencia MÁS es bailando, creando, siendo artista y convocando a otros artistas a estar en conversación conmigo sobre lo que implica ser y existir como Artistas Afrodescendientes.
Entro en tránsito porque el tránsito me permite fluir, reparar, moverme y explorar nuevas posibilidades de ser, sin quedar atrapada en estructuras que nos reducen el ser.
No me voy. No corro de lo que he construido. Me muevo, me transformo. Y para que ese proceso se manifieste, la pausa y la distancia son necesarias.
Así que: con la alegría en el corazón que me produce contar con una mesa directiva que cree en el proceso colectivo, y con la confianza de que cada uno de los comités que sostienen el trabajo de la organización están en la capacidad de seguir construyendo la organización que necesitamos, debo hacer una pausa y, tras ella, volveré y asumiré un nuevo rol que está en constante evolución.
Me muevo para que MÁS pueda seguir MÁS Pa’ lante
Te dejo con la invitación a reflexionar sobre ¿qué te gustaría cambiar y con qué otros pasos quieres caminar?
Aquí te dejo un enlace en caso de que quieras conectar conmigo, o con la mesa directiva para dejar un mensaje o saber más sobre esta transición: https://forms.gle/aPsAr9WcCx6Lt4x18
Por ahora me despido con la certeza de que me encontrarás siempre en comunidad.















